Oro o Deuda Pública: Candidatas a Burbujas

El Oro o la Deuda Pública pueden, de aquí a unos años, llegar a ser unas de las posibles burbujas económicas como las que hemos sufrido últimamente, ya que son los sectores que más disparan el apetito entre los inversores de hoy día.

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El Oro siempre ha tenido esa característica de seguridad de su valor, desde la época medieval hasta el día de hoy. Así, en los tiempos que corren, su valor ha ido aumentando constantemente: en 2009 una onza de oro valía 800 $, en 2011 una onza de oro valía 1900$ y hoy día una onza de oro vale 1285 $. Nada más que pasear por las calles de cualquier ciudad, para ver los nuevos negocios que se han abierto con la famosa frase: “COMPRO ORO”.

Nouriel Roubini (destacado economista que predijo la Crisis financiera de 2008), cree que esta burbuja ha estallado por lo que él cree que cabe esperar que el precio del metal se hunda en torno a los 1.000 $ en 2015.

La Deuda Pública mantiene con los ojos abiertos a los analistas financieros, sobre todo los bonos de baja calidad que se pagan a un interés mínimo. El problema viene de unos tipos de interés a un nivel casi cero y el tsunami de liquidez disponible que ha despertado el apetito de los inversores por la alta rentabilidad (riesgo y ansia también) hasta el punto que el Fondo Monetario Internacional ha dado un toque de atención sobre el “peligro de burbuja” en algunos activos financieros.

Después de las experiencias vividas con las últimas burbujas del petróleo y la inmobiliaria, debemos aprender las grandes lecciones de nuestros errores y no tropezar dos veces con la misma piedra, tomando todas las medidas oportunas para que el Oro o la Deuda Pública no lleguen a ser Burbujas Económicas.

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Grecia no; “Hellas”

Grecia, la cuna de la cultura occidental. Su nombre en Griego es Hellas y, no vamos a negarlo, guarda un parecido asombroso con la palabra inglesa ‘hell’; “infierno”.

Da la impresión de que a la mayoría de españoles se nos ha convencido de que Grecia tiene lo que se merece. Nos han traído el cuento de “los cinco jardineros que tenía una escuela que apenas contaba con césped”, “las subvenciones que se daban sin control” o “las fiestas de equipos como el Panathinaikos, pagadas por el ayuntamiento”. ¿Se sabe aquí el infierno en que se ha convertido la vida en Grecia? Ahí va un repaso, una serie de datos. Se pudiera decir que han sido elegidos de forma sensacionalista: ojalá se pudieran tomar otros para contraponerlos y llegar a esa conclusión tan manida, que “no es para tanto”. Quizá, para empatizar, haga falta recordar esa famosa frase que nos quieren endosar desde Europa a los españoles, aquella historia-ficción que reza que vivimos por encima de nuestras posibilidades durante los últimos años.

En lo que llevamos de año 2012 se han contabilizado 4000 suicidios, 2.000.000 parados, 500.000 familias sin casa, hospitales sin medicamentos ni recursos que no pueden operar a enfermos crónicos ni pacientes de cáncer, prestaciones por desempleo y pensiones en riesgo de desaparecer, salario mínimo en 450€ mensuales, servicios de transporte y educación privatizados, más de 1 millón de funcionarios despedidos. La edad de jubilación se ha aumentado hasta los 67 años, se han recortado las pensiones alrededor de un 30%, se han producido cerca de 15 huelgas generales en los últimos tres años, alrededor de 100.000 millones de euros han sido sacados de sus bancos, unos 15.000 millones de recorte han sido añadidos a las cuentas oficiales sobre la marcha, el paro roza el 25% de la población activa, se han eliminado los convenios colectivos y no existen coberturas sociales por contrato. Estos recortes buscan ahorrar cerca de 180.000 millones de euros, aunque ahora se baraja la más que posible entrega de un tercer paquete de medidas para obtener otros 31.500 millones de ayuda por parte de “la Troika”, esto es, la tríada compuesta por la Comisión Europea, el FMI y el Banco Central Europeo. PESE A TODO LO ANTERIOR, los bonos griegos a 10 años no reducen su interés del 15%, la calificación de su deuda apenas es considerada algo mejor que un “bono basura”, el déficit público previsto para el final de 2012 se redondea al 10% y su prima de riesgo no baja de los 1.500 puntos básicos. La confianza de los inversores internacionales (dado que apenas existen ya los nacionales) es prácticamente nula y las expectativas de todos los analistas son, cuando menos, negras. Aún así, a medidados de 2012 la actual presidenta del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, apuntaba que estaba “más preocupada por África”, poco después de convocarse en Grecia las terceras elecciones generales anticipadas desde 2008. 

Todo lo resumido antes es una parte del resultado de aplicar dos paquetes de medidas para la austeridad de los presupuestos generales del Estado heleno. Entre otros muchos causantes, especuladores del Deutsche Bank, JP Morgan Stanley, Lehman Brothers, agencias de calificación de riesgos, comisarios del FMI (mediante un trato peculiar con la prensa económica), sucesivos gobiernos griegos, sus propios banqueros, empresas multinacionales y grandes empresarios (probados defraudadores, algunos buscados por las autoridades) del país. ¿Puede alguien decir que un pueblo tiene la culpa de su situación cuando la democracia se basa en un papel metido en una urna cada cuatro años? ¿Son su responsabilidad todos los negocios fraudulentos, evasiones, movimientos de capitales según especulaciones, falseamiento de cuentas, ocultación de patrimonios, desvío de capitales o la corrupción política masiva?

La situación social actual es casi insostenible en el país. Las manifestaciones son casi diarias, los enfrentamientos entre policías antidisturbios y manifestantes han dejado una cantidad desconocida de muertos y el auge del partido fascista Amanecer Dorado hasta conseguir más del 15% de los votos en los últimos comicios tiene atemorizados a homosexuales, inmigrantes y votantes de izquierda. Sus partidarios tienen tomados barrios enteros, protagonizan redadas racistas que acaban en asesinato muchas noches en ciudades como Creta, Atenas o Tesalónica. Algunas comisarías de policía han declarado públicamente que envían a la población a personarse en las oficinas de Amanecer Dorado si los problemas que tienen están relacionados con inmigrantes. Por su parte, la policía griega puede ser contratada de forma privada por 30€ la hora si se firma un proyecto de ley presentado por la coalición que actualmente detenta el poder, compuesta por PASOK y ND, los equivalentes políticos helenos al PPSOE español. La memoria de algunos griegos parecer haber eliminado el recuerdo de más de un 15% de la población del país literalmente eliminada por las tropas nazis durante los primeros años de la década de 1940.

Grecia se ha convertido en el perfecto ejemplo del desmoronamiento del castillo de naipes del sistema capitalista. Permitamos el fraude. Permitamos la corrupción política. Engordemos los presupuestos basándonos en los informes de nuestros amigos de los lobbies financieros y las agencias de calificación de riesgo. Hagamos transacciones con dinero público. Juguemos con la socialdemocracia como arma ideológica, dejemos el Estado del Bienestar con una buena imagen pero un esqueleto de cristal. Una vez alguien desconfíe de nuestra capacidad de devolver dinero, demostremos que podemos adelantar una parte. Si no conseguimos esa cantidad inicial, busquemos un segundo acreedor. Si este segundo nos remite a un tercero, sentémonos a mirar en las arcas. Vaya, las hemos vaciado: busquemos en los que las llenan. Pidámosles esfuerzos, que para eso nos han votado, la legitimidad de la socialdemocracia nos avala. Exijámosles más. Oh, hemos abusado tanto que ni las reservas nos valen. No pueden darnos más; no consumen; no recaudamos; no se fían de nosotros; no remontamos, se acabó la lógica de la autorregulación del mercado.