Desamparados.
Lo bueno y lo malo de estar presente en un sitio es que nadie ve ni oye ni toca ni huele nada por ti: ni un reportero, ni un corresponsal de guerra, ni un columnista pedante, ni un analista subvencionado, ni tan siquiera el mismo Jesucristo. Que nadie le cuente, por ejemplo, a Arturo Pérez-Reverte… [Leer más…]
febrero 7, 2011 porJesús Úbeda
5